
El álamo temblón es un árbol caducifolio de crecimiento rápido que necesita sol, suelo fresco y espacio para extender sus raíces y emitir brotes.

El algarrobo negro es un árbol sudamericano resistente a la sequía; necesita sol, espacio para su copa y un suelo profundo con drenaje.

El abedul plateado alcanza 15–25 m, necesita sol y suelo fresco con buen drenaje; destaca por su corteza blanca y su tolerancia al frío.

El acebo alcanza 8–15 m y produce bayas rojas en plantas femeninas polinizadas; sus frutos contienen saponinas y no deben ingerirse.